quinta-feira, 7 de janeiro de 2010

Carpe Diem

De cuando en cuando tengo la costumbre, sana o no, de echar la vista atrás y pensar en todo lo que pudo ser y no fue. De eso hace ya mucho. De un tiempo a esta parte aquella percepción del pasado como un ciclo a repetir ha variado. El arte, a lo largo de la historia ha dejado claro que todo eso de pensar en el pasado y en el futuro es una tontería. Desde las relgiones grecorromanas hasta la actualidad. Todo está escrito. Incluso el escritor de best seller y vendehumo profesional, Paulo Coelho, ha utilizado en su obra la palabra Mektub: Está escrito.

Está escrito, como Las Hilanderas de Velázquez que tejen un futuro por el que sólo ellas han de preocuparse, y mantienen un pasado que ahí está, como una mera obra de arte. Y cómo no, ¿qué sería del pensamiento de muchos jóvenes contemporáneos sin el cine? El séptimo arte, aunque no todas las obras merezcan ese calificativo. Hoy me ocupo de 'El Club de los Poetas Muertos' (Deads Poets Society). Y no, no me encargaré de hacer una crítica cinematográfica.

Repasando pasajes de esta película siempre recuerdo, con la claridad del padrenuestro aprendido en la catequesis, la estrofa del poema de Walt Withman:
Coged las rosas mientras podáis
Veloz el tiempo vuela
La misma flor que hoy admiráis
Mañana estará muerta
Efectivamente, no hace falta más explicación. El poeta latino Horacio acuñó esta frase, aunque le acompañaba un corolario a modo de epíteto: Carpe Diem quam minimum credula postero, que quiere decir: Atrapa el presente, no confíes en el mañana. Por eso, día 8 de enero de 2010, igual que ayer e igual que mañana habrá que afrontar cada minuto del día como si fuera el último. Hoy es el primer día del resto de tu vida.

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